El descontrol en el agua se cuenta en muertos

No había estado nunca un finde navegando en el Delta de Tigre Es un mundo aparte, una foto de una Argentina opulenta, un paraíso que cuando volvés a tierra, desaparece…
Los yates se entrecruzan por el río Lujan. Son los que se ven en las revistas que nos muestran las playas del Mediterráneo o de Miami.
No puedo creer ver tantos juntos. Yates, cruceros, o lanchas imponentes. Están en los fondeaderos, sectores en el Río Luján, el San Antonio o el canal 7.Son espacios habilitados para que tiren el ancla y, como si fuera un estacionamiento, queden allí uno muy cerca del otro.
Y se arma la fiesta!
Música a todo volumen, cuerpos al sol, mate y alcohol, un infaltable.
El ritual de salir a navegar se ha vuelto un problema grave para la seguridad que no encuentra una solución a los choques entre barcos. Hay irresponsabilidad, imprudencia y falta de respeto. La Prefectura intenta controlar. No puede. Ese combo ya causó
tres muertes en septiembre.

Los más perjudicados son quienes viven en las islas. Usan ríos y canales para trabajar. Tienen lanchas sencillas, pequeñas. No están bien iluminadas. Navegar cuando llega la noche puede ser mortal.
Lo que pasa en el río es una pequeña pintura de lo que sucede en nuestra sociedad. El grande y poderoso aplasta al chico. En la calle (o el río) faltan educación y prudencia. Los alcoholizados causan estragos en una avenida o en el agua. El que cruza en rojo en una avenida, en el Delta pasa sin mirar al que viene por la derecha y así….

Cuando llega el momento de regresar al puerto se asoma la tragedia. Eso sucede a última hora de la tarde. El canal Vinculación es una autopista llena de embarcaciones apuradas por llegar y en el cruce con el Río Lujan cualquier cosa puede pasar. Los barcos del disfrute y las fiestas se cruzan con los Isleños que vuelven de trabajar.
Los grandes no aminoran la marcha o vienen muy rápido y causan olas que voltean a las lanchas chicas. El día de relax, de diversión, cambia de color. Todo se vuelve oscuro y triste, y el descontrol se cuenta en muertes.

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