TODOS SOMOS UCRANIA

No dejo de pensar en el pueblo Ucraniano. Leo, miro, escucho casi todo lo que se cuenta de esta guerra increíblemente estúpida, innecesaria y brutal.

Es la guerra de un poderoso contra un humilde.  Una potencia armamentista contra uno que tiene poquito.

Ucrania somos nosotros digamos, tenemos la misma población pero mucho menor capacidad militar que Ucrania.

Desde que empezó la invasión, me fui cruzando con Ucranianos o descendientes que están en Buenos Aires. Tienen su familia, sus amigos allá  donde caen las bombas. Sufrí con ellos esa angustia de no saber cómo están por muchas horas hasta que llega ese whatsapp…. y están vivos!!!

Viendo la resistencia heroica de los civiles ucranianos creo que también en eso nos parecemos. Ellos  saben que tienen enfrente, en su tierra, su ciudad, su barrio a uno de los ejércitos  más poderoso del mundo sin embargo dan batalla o se preparan para ese momento. Pienso  que si nos  pasara algo similar  acá ,y me corre un frío por la espalda, estoy segurísimo que haríamos lo mismo.

Lo que están haciendo allá es emocionante. Gente que nunca disparó una bala, hoy tienen un Kalesnikov, custodian su barrio, arman checkpoint. Defienden su tierra, su honor.

Todos apoyamos a Ucrania, salvo 3o 4 países, el mundo está con  ellos, pero los ucranianos pelean solos, SOLOS!  Las potencias no se quieren meter con sus tropas y hasta ahora Putin sigue con esta locura.

Sus argumentos para invadir son flojísimos. Acusa de Nazi a un presidente judío, si, judío… insólito. Habla de un genocidio en una región de Ucrania, incomprobable.

Se me viene a la cabeza las armas químicas de Sadan Husein por la cual EEUU invadió Irak . Las armas químicas jamás aparecieron.

La duda que tengo es hasta dónde llegará un Putin  descontrolado y cebado. ¿Cuál será la intención que esconde detrás de la guerra? ¿Y la OTAN -EEUU hará algo en serio para frenarlo?

Lo cierto es que en pleno siglo XXI el mundo parece retroceder, entrar al túnel del tiempo y  se vuelve a hablar de guerra mundial

No puedo creer que las potencias que quieren la paz  no puedan parar a un loco, uno solo,  que ataca a un país vecino porque no soporta  que ese país mire  más para occidente que para Rusia.

La paz no se quiere solo de la boca para afuera. Siento que el mundo está en deuda.

Cuando escribo esto van doce  días de la invasión y Rusia no dejó de atacar nunca. Sin embargo conmueve la resistencia de la sociedad, del pueblo Ucraniano que muy rápido organiza  la manera de frenar a los rusos. ¿Podrán?

La otra cara de esta invasión injusta son los que se van, los que escapan con lo puesto, dejando atrás una vida que cambió en un segundo y ya nada será igual, son casi dos millones y el éxodo puede ser mayor aún.

Viendo esta tragedia pienso cómo en el siglo XXI las sociedades todavía no son  capaces de encontrar acuerdos, consensos que eviten   misiles, destrucción y muerte.  Es nuestra gran materia pendiente

 

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