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COVID POSITIVO

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PUBLISHED: junio 21, 2021

El covid19 y yo nos cruzamos un año y dos meses después del comienzo de la pandemia. Siempre supuse que sería antes, mucho antes, y el punto máximo donde creí que me contagiaría fue el velorio de Maradona. Ese tarde calurosa fueron más de 3 hs. rodeado por una multitud  éramos mi barbijo y  yo  y  la distancia social no existía. Mi posición era la reja de la explanada de la Casa Rosada, por allí entraban y salían los invitados hasta que miles se dieron cuenta de que desde allí podían tener una mejor visión y coparon la zona. La cámara de TN estaba pegada a la reja, yo a la derecha y el camarógrafo a la izquierda. Con el avance de la tarde, se fueron formando filas hacia atrás, muchas….No podíamos movernos. La gente exaltada y pegada a nosotros, los gritos,  el calor, los barbijos mal puestos,…
Esa tarde triste pensé que me iba a tocar, que irremediablemente me contagiaría pero no….
Otras coberturas, diferentes lugares del interior y siempre la posibilidad latente.
Fueron cayendo colegas, amigos, algún familiar, los millones de contagios crecían como los muertos y yo seguía en mi trabajo de contar las noticias, donde sea.
La pandemia deja familias diezmadas, crisis económicas, más y más pobreza. Y como siempre en situaciones extremas,  miserias que afloran sobretodo en quienes deberían darnos el ejemplo, nuestra diligencia.
Mi día iba a llegar en medio de la vuelta de las restricciones y el aislamiento. Cuando aparecen los síntomas 48 hs antes, tenés el día del contagio.
Aquel viernes la cobertura me había llevado a la estación Constitución. Lluvia, mucho tiempo con gente cerca, y tal vez un barbijo que no estuvo todo lo firme que se necesita…
Para serles muy sincero, el covid pasó por mí de la manera más leve posible. Menos que una gripe. Poco dolor de cabeza y somnolencia. Casi nada frente a tanta gente que la pasa muy mal. Eso sí, el gusto y olfato todavía no los recuperé del todo.
Conmigo, cayeron mis hijos y mi esposa. Bruno y Mateo  con algo de fiebre y cansancio y poco más.
En cambio Adriana llevó la peor parte. Al final del aislamiento tuvo neumonía bilateral y pasó 8 días internada con asistencia respiratoria. Todo pasó ya, por suerte.
Si debo pedir un deseo, ruego porque nos lluevan vacunas. El panorama entrando al invierno no será fácil.
Por favor traigan vacunas. Todas las que puedan. Sean de donde sean. Dejen la ideología para otro día.
Mientras a cuidarnos!!!

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