Una escuela sin escuela

Cada mañana temprano los chicos tienen la misma rutina. Llegan a la escuela y van directo al depósito.

Hay que tomar sillas y pupitres y llevarlos a la canchita de fútbol.

Estoy en Colonia Guaraní, en  Oberá , Misiones.

La escuela Agrotécnica N 13 existe desde hace 9 años. Para llegar hay que salir de la ruta 14, y tomar caminos sin nombres ni asfalto.

Es la escuela que no tiene escuela. No hay aulas, no hay paredes ni techo, tampoco hay mástil ni bandera argentina.

Volvamos al comienzo del día. Los chicos llegan a las 7 hs, y «arman» las aulas en la canchita. Elijen el mejor lugar para ese día. Si hay mucho sol será cerca de los árboles para tener sombra.

Al lado de la ESCUELA SIN ESCUELA, está la escuela primaria 69 que era solidaria y prestaba algún salón. Eso era hasta que en junio pasó un tornado y se llevó el techo.

Hablo con el Director, algunos profesores y con los chicos. No debo indagar demasiado, enseguida todos dicen lo mismo. Quieren tener una escuela. Sueñan con la escuela.

Sin embargo pasan los años, las promesas y todo sigue igual pero ni Profesores ni alumnos se desaniman. Haga frío o calor no se falta, a lo sumo, sobre todo las chicas , llevan mantas para cubrirse cuando baja la temperatura en #Misiones. Voluntad, esfuerzo, frente al olvido de los que prometieron un edificio.

Las escuelas agrotécnicas del país dependen  del #INET (instituto Nacional Educación Tecnológica) y este del Ministerio de Educación. El INET dispone de un presupuesto millonario que transfiere a las provincias, que disponen de qué manera usarlo. Varias cosas para decir: Misiones lo usa para otra cosa y no pudieron levantar una escuela. Y el INET y el Ministerio de Educación no estarían prestando atención a cómo y en qué  las provincias usan esos dineros. Por lo menos deberían hacer un seguimiento de en qué se invierte. Porque en última instancia es el Ministerio de Educación de un país, y para existir solo para  fijar políticas parece poquísimo…

La profesora de lengua se emociona cuando me cuenta que da clases al lado de donde otros chicos juegan al fútbol. Tiene los ojos llenos de lágrimas mientras dice que «quiere poder tener un pizarrón o un enchufe para usar un proyector.»  Hoy se las arregla  gritando al aire libre.

La escuela sin paredes ni techo es un pequeño ejemplo de hacia dónde vamos y de que nos falta para entrar en serio al siglo XXI. Una escuela sin escuela supera a todo las falencias que conocemos de nuestra educación. Malos sueldos, problemas de infraestructura, paros…

Es julio de 2018.¿ Seguirá pasando el tiempo,  meses? Años?

Nadie levantó aún una pared…  ¿Cuánto faltará?

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