Viajar y no morir en la 7

La fila india es interminable. Camión, camión, auto,auto,camión, después venimos nosotros. Todos pegados,todos queremos avanzar pero no se puede. La otra mano es un espejo. Cargadísima.
No manejo pero hago fuerza por avanzar. En ese instante la realidad me sacude. La ruta 7 es casi una calle de Buenos Aires. Ni siquiera es una avenida.
Volvemos a Bs As cerca del mediodía. Es un suplicio.
Antes de Luján aparecen los rastros de lo que será otro camino,UNA AUTOPISTA. Medimos 1,5 km que aún falta terminar para que la 7 sea lo que ya debió ser. Solo ese tramito para que después vuelva a ser una ruta-calle.
 Desde 2003 nos machacan que vivimos la década ganada. Vaya sino sería ganada que  la ruta 7  luciera   autovía.
Es en estas pequeñas cosas es cuando me surge la contradicción. Ganamos pero perdimos?

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