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FICCIONES o no tanto

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PUBLISHED: marzo 1, 2018

 

 

La noticia inesperada

 

 Fotos subidas de Google.

Falta poco para las 8 de la noche y hay mucha gente en el  gimnasio. Es hora pico ahí adentro. Están los que usan auriculares (son mayoría) y los demás. Los unos y los otros andan cada uno en su mundo. Se rozan, hasta se huelen pero están lejísimos.

Son tiempos de esa hiperconectividad que nos están aislando cada vez más.  Somos nosotros y el celular, ahí adentro también.
Casi mecánicamente  se hace una serie de lo que sea  y se descansa mirando el aparatito.

A lo que a cada cual le entra en su cabeza hay que sumar la música del lugar, que se hace sentir.  Y también unos 5 televisores que transmiten  a la vez programas diferentes., todos  de fútbol salvo en uno.  Ese  monitor está sobre las bicicletas fijas y Siempre tiene  un canal de  noticias. Todos están mudos.

En el gimnasio saben que si buscan noticias hay que mirar arriba, unos 2 metros, y leer el zócalo para ver qué pasa en el mundo…
Ese día era igual que cualquier otro. Había mayoría de hombres en el sector de pesas y en las cintas de correr.  La pileta tenía 2  andariveles vacíos y en los otros 4 los nadadores iban y venían de a dos….

Era lo de siempre en el lugar donde todos quieren verse mejor hasta que alguien dejó de hacer. Dibujó en su rostro una mueca de terror. Y después se tapó la boca en ese gesto que es sorpresa, buena o mala… En el lugar en el que nadie le da bola a nadie,  el espanto de esa mujer no pasó desapercibido.

Ella miraba a la única pantalla que transmitía noticias que tenia letras rojas y una cara en primer plano… Enseguida no era la única que miraba. Y a los pocos segundos la zona  reunía a casi todos. El dolor y la tristeza iban invadiendo a  los que  señalaban la pantalla. Hubo comentarios de la noticia del tipo “¿porqué tan joven?” o  “debe haber habido un error”. Paradójicamente el horror de lo que se estaban enterando, los había  vuelto más humanos… Todos hablaban con todos.

La señora que descubrió primero la  mala noticia tenia lágrimas en los ojos.
Alguien  subió el volumen de La tele.  Una voz de  hombre  confirmaba  la muerte inesperada de una persona joven, querida y respetada…

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