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CÓMPLICES

Crónicas de Darío
PUBLISHED: junio 30, 2017

¿Cómo puede existir  #LaSalada? Es  un mundo aparte. Estos días en los que volvió a los primeros planos en los medios la recorrí bastante. Anduve de día cuando la maquinaria de venta descansa para despertar solo 3 veces por semana desde la tarde-noche hasta la madrugada…

¿Cuánto hace que existe esto? Unos 30 años.

Al lado del riachuelo, todo es precario. A medio hacer o a medio terminar. Estoy con la cámara y la gente se espanta. Hay temor. Son poquísimos los valientes que se animan a hablar de lo que pagan por su puestito en la calle. Les cobran por el stand de 1 metro más higiene y más la seguridad. Pueden pagar 400,500 u 800$ por día .No hay nombre ni apellido, menos recibo oficial. El que pasa a cobrar tiene un apodo. El “correntino”, los “chaqueños” “el colo”. Si, TODO  huele a irregular…Claro está, ellos existieron por que no hubo controles.

Hace 2 años había pasado lo mismo que ahora. Vino la policía y barrió con los miles de puestos (¿7000?) que estaban por todas las veredas.

Hace 2 años se fueron pero al poco tiempo…  volvieron!!!

¿Hicieron la cuenta? 400$ x puestito por 7000. Son unos 3 millones de pesos por día de feria. SOLO EN LA VENTA CALLEJERA. Y todo recontra  en NEGRO.

Millones y millones que son (¿eran?) una caja de recaudación gigante que atendía a políticos, policías y funcionarios judiciales. ¿Cabe alguna duda de esto? NINGUNA.

Para que La Salada funcione  de esta manera hay muchos que miran para otro lado. Veamos:

¿La Municipalidad de Lomas de Zamora podía no saber que había miles de puestos ilegales? ¿Y los gobiernos Provinciales y Nacionales no sabían que eso era una mina de oro? No ,una caja más de la política.

Las  denuncias  nunca avanzaban y los allanamientos no eran sorpresa. Todos sabían…

Y la policía formaba parte del “negocio” y dejaba hacer…

Todos suponíamos. Todos creíamos pero hasta ahora nadie había metido las narices en ese monumental negocio.

Los Castillos, los barras no hubieran podido sin una protección. ¿De quién o quiénes? Pareciera que ahora sí, hay decisión política de ir a fondo para saberlo…

Ahora las calles de La Salada  lucen despejadas pero hay miles que no pueden trabajar. Son un ejército de informales que venden para comer. Estos operativos limpieza tienen su costado menos grato: esos miles que vendían se quedaron sin poder hacerlo. Ahora veremos si el gobierno tiene buena mano para reincorporarlo a la vida laboral.

Estemos atentos por que LA SALADA dará mucha más tela para cortar

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