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Tomate y lechuga: cómo nos roban¡¡¡

Crónicas de Darío
PUBLISHED: mayo 4, 2017

      

 

Desde que me crucé con los quinteros de La Plata no dejo de pensar que cada vez que voy a la verdulería siento que me roban sin pistola y con la cara descubierta.
Ya sé que todo aumenta y que las cosas parece que todos los días aumentan un poquito. Esto es más que eso….
Con el verdurazo empecé a comprender un poco, qué hay detrás del precio de la lechuga, él  tomate, la cebolla de verdeo.
Más allá de la intencionalidad política de algunos, los quinteros vienen a regalar verdura en la plaza de mayo quejándose de lo que les pagan. Traen unos cuantos camiones llenos de cajones con verdura y la gente se arremolina alrededor, desesperados por ligar algo. Mientras los veo pienso que siempre lo que es gratarola tiene otro gustito. Están los que viajan 2, 3 horas para ligar unos tomates o unas cuantas plantitas de lechuga o el oficinista  del microcentro que también quiere llevarse algo. Estiran la mano y  llenan con todo lo que pueden la bolsa de nylon. Detrás de la verdura, la Casa Rosada. En frente, El Cabildo. Toda la escena es bizarra…
Lo que les quiero contar qué  es lo que me pasó cuando reporteando a  Domingo, hablamos de plata. Domingo es boliviano, curtido por el sol, bajito, sonríe cuando habla. Trabaja en las quintas de las afuera de La Plata. No tiene casa. Viven en casillas. Van de acá para allá, alquilando quintas y cultivando la tierra.
Miro el cajón lleno de plantas de lechuga mantecosa:
-¿cuánto lo vendes?
– me pagan 40$ el cajón dice Domingo.
Vuelvo a preguntarle porque pienso que escuché mal. No, había escuchado perfecto.
Veo los tomates, -¿a cuánto vendes el cajón?
-me pagan 250$ el cajón Sr…
No pude disimular mi sorpresa/bronca. En mi barrio me estaban afinando…
El cajón de lechuga mantecosa vale lo que yo pago por 1 kg!!!
El pobre Domingo marchó hasta la Plaza de Mayo para pedir que le paguen 50$.por cajón de lechuga. Es decir 10$ más…
Entonces, hablando con este humilde quintero me estoy dando cuenta de cómo nos meten la mano en nuestros bolsillos cuando compramos. ¿Será así en todo?
Desde que la planta de lechuga mantecosa sale de la tierra hasta que llega a mi verdulería de Belgrano, hay varios que van metiendo la mano y tocando el precio. Los famosos intermediarios van engordando el precio.
Ahora me pasa que cada vez que voy a hacer las compras,  miro los precios de las verduras, pienso en Domingo, y al pagar, siento el robo. No me pegan, no me apuntan con un arma, me hablan con respeto, pero estoy frente a lo que llamamos ladrones de guante blanco. Llevo 1 kg de lechuga y 1 kg de tomates ME AFANARONNNN

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